18 de junio, 2026

Ayer vi Backrooms (2026) con David en el cine. Está bastante bien grabada, me gustan mucho los planos en primera persona desde la cámara y lo surrealista que se pone al final.

El mensaje que saco de ella es que Clark es un hombre que está acostumbrado a las mierdas de su cabeza. Lleva una vida solitaria después de que le dejara su pareja, cansada por su relación con la bebida y su actitud hacia el trabajo. Más que acostumbrado, digamos que acomodado. Cuando entra en los backrooms (representación de su chota, o al menos es como así lo veo. Los niveles subterráneos son como distintas capas del cerebro), decide quedarse dentro y queda satisfecho cuando la psicóloga (perdón, no me acuerdo de su nombre) le dice (un poco coaccionada porque la tienen atada a una silla) que no hace falta que cambien (él y él pirata). En cambio, la psicóloga se enfrenta al pirata con la piedra de su casa como símbolo de todo por lo que ha tenido que pasar. Clark acaba acomodándose en un mundo en el que realmente no es feliz pero está cómodo y creo que en la realidad pasa mucho esto, sobre todo con hombres.

No es que no esté justificado que se sienta mal por todo lo que le pasa pero su postura respecto a eso le ha condicionado su forma de vivir, no siendo capaz de buscar otro trabajo, de cambiar de aires, de dejar la rutina de la bebida, etc. Además, está solo en su miseria. Al final acaba yendo a la psicóloga pero tampoco tiene mucha intención de cambiar eso, solo de sobrellevarlo.